El surgimiento de la 10ª época en la jurisprudencia del Poder Judicial de la Federación

Por: Javier Dondé Matute

El 18 de junio de 2008 se publicó en el Diario Oficial de la Federación una serie de reformas constitucionales para cambiar el sistema de enjuiciamiento penal en nuestro país. Se trata de un cambio de un sistema predominantemente inquisitivo a un sistema predominantemente acusatorio. Esto se evidencia en el texto inicial del nuevo artículo 20 constitucional, que establece las bases de dicho sistema, al señalar “El proceso penal será acusatorio y oral. Se regirá por los principios de publicidad, contradicción, concentración, continuidad e inmediación.”

En definitiva, se trata de un cambio no sólo de nomenclatura sino de forma de pensar el proceso penal. Este cambio tiene repercusiones importantes en la jurisprudencia de la Suprema Corte y de los Tribunales Colegiados de Circuito. Por ejemplo, al cambiar los conceptos y los contenidos del auto de vinculación a proceso, de la orden de aprehensión, de la reinserción social, entre otros la actual jurisprudencia quedará obsoleta. Siguiendo con estos ejemplos, para librar una orden de aprehensión ahora el párrafo 2 del artículo 16 constitucional señala: “No podrá librarse orden de aprehensión sino por la autoridad judicial y sin que preceda denuncia o querella de un hecho que la ley señale como delito, sancionado con pena privativa de libertad y obren datos que establezcan que se ha cometido ese hecho y que exista la probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su comisión.”

Es decir, desaparecen los conceptos de cuerpo del delito y probable responsabilidad. Así, la jurisprudencia que ha estudiado e interpretado estos conceptos es inútil y deberá sustituirse por criterios que interpreten el alcance de los nuevos conceptos constitucionales. Lo mismo sucede con otros aspectos de la reforma penal, que como fue integral y marca un cambio de paradigma.

Así pues, cuando se hace una revisión de lo que ha suscitado los cambios en las épocas de la jurisprudencia del Poder Judicial de la Federación es fácil percatarse que han sido por lo menos de la misma magnitud que los que estamos viviendo con la reforma constitucional del 2008. Cabe notar que dicha revisión comparativa es necesaria porque no hay criterios claros y contundentes que establezcan cuándo debe iniciarse una nueva época.

La 7ª época surgió por cambios importantes en la Constitución Federal y en la legislación secundaria en materia de amparo. La 8ª época empezó a raíz de cambios importantes en diversas legislaciones. Es curioso que la 6ª época nació simplemente porque ya había pasado mucho tiempo desde que se había efectuado un cambio de época.

Cuando se ven estos ejemplos, queda claro que la importancia de la actual reforma constitucional cumple con los elementos mínimos para promover un cambio de época. El impacto de la reforma constitucional, al crear un nuevo sistema de enjuiciamiento y de paradigma; así como forma de pensar el propio proceso penal serían suficientes argumentos para dicho cambio. Pero si a ello se le agrega que hay conceptos que han quedado obsoletos y se crean nuevas figuras que deben ser interpretadas por medio de la doctrina judicial, resulta inobjetable que la Suprema Corte debe iniciar la 10ª época jurisprudencial.

Quisiera agradecer los invaluables comentarios del Dr. Alberto Nava Garcés, quien me ha alentado para impulsar la creación de la 10ª época.

Las épocas son los criterios temporales que emplea el Poder Judicial de la Federación para agrupar y sistematizar sus criterios.

Véase http://www.scjn.gob.mx/Conoce/QueHace/LaJurisprudencia/Paginas/queesepoca.aspx (consultado 20 de noviembre de 2009)

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